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Cuba: Reserva de ternura y dignidad de la humanidad

Altercom*
Patricio del Salto *
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No son desconocidas las
limitaciones económicas por las que el pueblo cubano atraviesa luego del
derrumbe del campo socialista. El criminal e irracional bloqueo que el
imperialismo norteamericano impone a Cuba desde hace 49 años, y que solo
en el ámbito económico ha causado un perjuicio que sobrepasa los
$89.000 millones, es otra de las causas y la fundamental por la que la
Isla Rebelde del Caribe pasa tantas necesidades. |
29 de noviembre de 2007
Como si fuera poco,
este pueblo noble y abnegado constantemente tiene que afrontar
desastres naturales que afectan su modesta economía, como los producidos
hace unos días por la tormenta tropical Noel que azotó la zona oriental
de la Isla dejando pérdidas que sobrepasan los $500 millones de
dólares. No se puede dejar de señalar que a estas causas se suman los
errores propios que el sistema socialista cubano no ha logrado superar,
que a decir del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, sería lo único que
podría destruir desde dentro a la Revolución.
Sin embargo de aquello, continúa Cuba
siendo una potencia mundial en educación, salud, deportes, seguridad
social, ciencia, cultura, solidaridad, ternura y alegría. No hay pueblo
sobre la tierra que haya sido probado su temple de tantas maneras y que a
pesar de todo se mantenga altivo y dispuesto a vencer todas las
batallas. El amoroso pueblo de Cuba ha sido probado como en la fragua se
prueba el temple del acero, como al oro y la plata se lo purifica en el
crisol. Parecería que Cuba tendría una sublime misión en el Planeta: la
de demostrar a la humanidad que no hay dificultad que no pueda ser
vencida con dignidad, amor, voluntad, patriotismo, alegría, solidaridad,
inteligencia y ternura; que hay que compartir con los pueblos
empobrecidos del mundo de lo que nos falta y no de lo que nos sobra; que
no existe poder imperial que pueda doblegar la dignidad de un pueblo
cuando éste está bien conducido, ha alcanzado niveles óptimos de cultura
y está presto a cualquier sacrificio por lo que cree. Sin la menor duda
podemos decir que el mayor triunfo de la Revolución Cubana es el haber
demostrado al mundo que la prepotencia de cualquier imperio puede ser
vencida con el amor revolucionario como lo inculcara el profeta
universal José Martí al enseñarnos que "Patria es humanidad".
Este pueblo indomable y que ha vencido
todas las batallas, se encuentra actualmente afrontando un nuevo reto,
una nueva etapa en el proceso de "Rectificación".
Para ello se están llevando a cabo con fervor revolucionario amplios
debates en todos sectores de la sociedad, sobre todo luego que el
General del Ejército Raúl Castro pronunciara su discurso con motivo del
aniversario por el 26 de Julio, en el que hace un ferviente llamado a
que el pueblo revolucionario de Cuba de manera soberana resuelva los
problemas de la cotidianidad, venza la ineficiencia y la corrupción
existente en algunos sectores, y perfeccione el socialismo para
acrecentar su bienestar. Es así que están convencidos que el capitalismo
jamás será la alternativa para solucionar sus sentidos problemas, por
lo que se ratifican en mantener su socialismo y perfeccionarlo sin
intromisiones externas de ninguna clase.
Uno se pregunta: ¿Qué es aquello que
tiene este pueblo sin igual que puede enfrentarse con dignidad a la
potencia imperialista más sofisticada de todos los tiempos? Para conocer
a Cuba por dentro no hay que quedarse solamente con las opiniones de
aquellos que rodean los hoteles o que aspiran a vivir con privilegios,
hay que ser concientes a cabalidad de lo expresado al inicio de esta
exposición, solo entonces podremos acercarnos a la realidad cubana con
justeza, abrir las puertas del corazón de este entrañable pueblo y beber
en su seno el néctar de su ternura solidaria sin límites, sin
hipocresía, sin fronteras. Hay que ser sencillos, porque este pueblo
disfruta en grande con lo pequeño. Cabe perfectamente al pueblo cubano
las sublimes palabras del Jesús el Cristo: "El que no se hace sencillo como uno de estos pequeños no entrará en el Reino de los cielos…".
Sí, para ingresar al cielo de la cultura cubana hay que ser sencillos,
hay que tener una escala de valores espirituales distinta a la que
inculca el capitalismo neoliberal, que todo lo ve como mercancía. Hay
que saber que sin la codicia y acumulación egoísta se puede ser feliz y
propiciar la felicidad a los que nos rodean.
Existe por tanto la firme decisión de
preservar su Revolución que les ha costado la sangre sagrada de sus
héroes y el sufrimiento heroico del pueblo durante todos estos años. Así
lo expresó el 12 de noviembre del año en curso, el Diputado Reverendo
Raúl Suárez en su profético discurso pronunciado en la inauguración del
evento de educadores y educadoras populares de Cuba, convocado por el Centro Memorial Martin Luther King, Jr.
que el revolucionario pastor con sabiduría preside, evento al cual tuve
el honor de asistir y realimentar mi espíritu revolucionario bebiendo
de los testimonios de los participantes provenientes de las diversa
zonas de la Isla. Es de justicia citar las enternecidas palabras con las
que una de las educadoras populares nos conminaba a seguir luchando en
este momento histórico: "Hay que seducir y dejarse seducir hasta alcanzar el primer amor", convocándonos con ello a trabajar en el cultivo de las conciencias con el mismo fervor de los inicios de la Revolución.
Esta etapa de perfeccionamiento del
socialismo se la realiza a la luz de las enseñanzas de Fidel que nos
recuerda lo que implica una Revolución:
"…Revolución es sentido
del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es
igualdad y libertad plenas, es ser tratado y tratar a los demás como
seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros
propios esfuerzos, es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y
fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se
cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés,
inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos;
es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de
aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es
independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y
para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro
socialismo y nuestro internacionalismo".
En este contexto recibimos en Cuba la
noticia sobre el incidente entre el Rey de España y el Presidente
venezolano Hugo Chávez durante la Cumbre Iberoamericana, cuando con voz
prepotente el Rey de los españoles pretende ordenar a nuestro Presidente
latinoamericano Hugo Chávez Frías con estas palabras: «¿Por qué no te callas?»
Era lo que faltaba para que emerja con más fuerza que nunca lo que
tenemos de indios, negros, mulatos, cholos y mestizos dignos. Vienen a
nuestra conciencia los crímenes horrendos cometidos por los
colonizadores españoles (alrededor de 70 millones de asesinados) y la
usurpación de nuestras riquezas con las que los conquistadores salvaron
su decadente sistema feudal. Y por cierto, es la oportunidad de
preguntar al Rey Juan Carlos ¿Dónde están nuestras riquezas? Nos
preguntamos también cómo serían sus ancestros si hoy su "majestad"
pretende dar órdenes en territorios que no están bajo su potestad desde
hace siglos. Qué coincidencia fenomenal existe entre el "exabrupto" del
Rey, y las aspiraciones que tienen el Presidente Bush y el Papa
Benedicto XVI para que se callen de una vez para siempre nuestros
líderes revolucionarios: Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales.
Esta es la hora de que nuestras voces se levanten desde las raíces
originarias de Amerindia y Afroamérica para silenciar para siempre todos
los dogmas filosóficos, políticos, económicos, religiosos, culturales y
sociales, que nos impusieron los conquistadores de turno, puesto que
sobre ellos erigieron su sistema genocida, etnocida y ecocida. Esta es
la única manera de salvar a la Madre Tierra y a la humanidad de la
codicia voraz de los actuales conquistadores neoliberales, y por
consiguiente religarnos de una manera cierta con el único Dios posible
que está presente en el corazón de todos los seres que habitamos en este
planeta. Desprendiéndonos de los dogmas de los conquistadores
entenderemos a cabalidad el mensaje originario y libertario de Jesús el
Cristo y podremos hermanarlo con las sabidurías originarias que
prevalecen de manera especial en los pueblos indígenas y negros;
entonces podremos sin duda caminar sobre las huellas de nuestros héroes y
retornar al Alli Kawsay (Buen Vivir) que nos fue arrebatado desde hace
siglos.
Por tanto es evidente que en el
continente Abya Yala (Tierra llena de vida, como lo denominaron los
indios Kunas de Panamá) estamos viviendo ya contracciones y dolores de
parto. Para esta etapa del nuevo alumbramiento debemos hacer acopio de
las experiencias de lucha acumuladas desde hace siglos, de la misma
manera que una Madre hace acopio por amor de todas sus fuerzas para ser
capaz de desgarrase y parir a aquel que cultivó en su vientre con tanto
afán.
En esta etapa de parto continental, que
la sabiduría de los Andes la denomina Pachakutik, la "Estrella Cubana"
ya no está sola, y afronta el reto de convertirse con mayor fulgor en el
"Lucero de la Mañana", que junto con otras estrellas revolucionarias
anuncian el fin de la noche neoliberal y preludian el nuevo día, en el
que las voces de los opresores ya no son las que ordenan, sino son las
de los pueblos libres que a una voz gritan a los neo-colonizadores:
¡¿POR QUÉ NO SE CALLAN?!
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Altercom Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.
Patricio del Salto Teólogo ecuatoriano. Colaborador de la Escuela de Formación ’Dolores Cacuango’ de la organización kichwa Ecuarunari.
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